Límite de WIP
La variable de efecto más fuerte y más contraintuitivo. Bajar el WIP suele reducir el lead time sin que nadie trabaje más rápido, porque saca colas del sistema. Vale buscar el punto en que seguir bajando deja de compensar.
Kanban es mejora continua guiada por datos. Prueba tus hipótesis de flujo aquí: cambia el WIP o la variabilidad y ve el impacto real, antes de tocar al equipo.
Formula una hipótesis, define un baseline, cambia una variable y corre el experimento. Compara el antes y el después, como un científico del flujo.
Aún no hay experimentos guardados.
La herramienta corre la simulación. Lo que separa un experimento de una corazonada es lo que defines antes de apretar el botón.
Una frase con la forma “si reduzco el WIP de 15 a 8, el lead time baja y la previsibilidad sube”. Una hipótesis escrita después del resultado no es hipótesis, es justificación.
Sin punto de partida no hay comparación. El baseline es la foto del flujo tal como está hoy, con los números que vas a mirar de nuevo al final.
Si mueves el WIP y la variabilidad juntos y el lead time mejora, no sabrás cuál de los dos lo causó. Un experimento por vez cuesta más tiempo y devuelve conocimiento de verdad.
La simulación no prueba nada sobre tu equipo, muestra cómo se comporta el sistema. El valor está en salir con un cambio pequeño y reversible para probar en la vida real.
La variable de efecto más fuerte y más contraintuitivo. Bajar el WIP suele reducir el lead time sin que nadie trabaje más rápido, porque saca colas del sistema. Vale buscar el punto en que seguir bajando deja de compensar.
Llegada irregular de demanda e ítems de tamaños muy distintos. Aumentar la variabilidad con el mismo WIP muestra por qué los equipos demasiado ocupados se vuelven lentos: la espera crece de forma no lineal.
Cuánto tarda un ítem de punta a punta. Es el número que siente el cliente.
Cuántos ítems salen por período. Muestra si el cambio aumentó la entrega o solo la reorganizó.
Cuánto trabajo queda en curso a la vez. Es la causa, no el efecto.
Cuánto se repiten los resultados. Un flujo rápido e impredecible sigue siendo difícil de prometer.
Los cambios de flujo son contraintuitivos con una frecuencia incómoda. Aumentar la ocupación de las personas suele empeorar la entrega. Sumar gente al cuello de botella a veces no cambia nada, porque el cuello estaba en otro lado. Reducir el trabajo en curso acelera la entrega sin que nadie acelere el trabajo.
Probar esas ideas directo en el equipo es caro en dos sentidos. Cuesta semanas hasta que el efecto aparece en los datos, y cuesta credibilidad cuando el cambio empeora las cosas y hay que deshacerlo. Una simulación no reemplaza al experimento real, pero elimina las hipótesis que no sobreviven ni en el papel.
El resultado que importa no es el número de la simulación. Es la conversación que permite tener con el equipo antes de cambiar cualquier política.
Defines un baseline, cambias una variable (WIP o variabilidad) y corres el experimento. La herramienta simula el flujo y muestra la comparación antes y después en lead time, throughput, WIP y previsibilidad.
Porque los cambios de flujo tienen efectos contraintuitivos. Probar la hipótesis en una simulación evita optimizaciones que empeoran la entrega.
Sí, en tu navegador. Armas un historial de experimentos y conclusiones.
No. Simula un sistema de flujo con los parámetros que defines. Para trabajar con tus números reales, el camino es el analizador de flujo, que lee el CSV de tu board.
Puedes, pero el resultado queda ambiguo: sabrás que algo mejoró sin saber qué. Para aprender, cambia una por vez y compara contra el mismo baseline.
Llévalo al equipo como hipótesis, no como prueba. El experimento útil es el siguiente: un cambio pequeño de política, con plazo definido y una métrica acordada para observar.
No. El laboratorio funciona directo en el navegador y los experimentos quedan guardados localmente, en tu propio dispositivo.
El analizador lee el CSV de tu board en tu propio navegador y muestra el tiempo de ciclo, los percentiles y el pronóstico de entrega.
Ábrelo directo desde la pantalla de inicio, a pantalla completa, como una app.
En iPhone: toca Compartir y luego "Agregar a pantalla de inicio".